Pasan los años y el boom de las escuelas de gastronomía continúa (20 a 25% más de alumnos)

En su comienzo fue una explosión y muchos imaginaron un fenómeno al estilo “canchas de padel o videoclubes”. Pero no: el mercado de las escuelas de gastronomía parece estar muy bien consolidado.
Los cimientos de esa construcción descansan en dos pilares: una carrera corta y rápida salida laboral en tiempos de crisis.
Así, las dos principales escuelas de gastronomía de la ciudad pasaron marzo -el mes clave de apertura de cursos e inscripciones- con excelentes números. "La escuela comenzó el año muy bien en comparación con años anteriores -resume Raquel Liotta, desde Azafrán, donde tienen un 25% más de matrícula que en el 2008.
En el mismo sentido se expresa Celia Baldor De Degiovanni: “la escuela está mejor que nunca” y arrancan el 2009 con 20% más de alumnos que en ciclo lectivo anterior.
Hacia adelante, el panorama parece despejado: “Todavía estamos lejos del nivel de Buenos Aires ya que en Córdoba nos falta diversidad", resume Liotta. “Si bien el panorama gastronómico de la ciudad ha crecido mucho, sobre todo en los últimos diez años, todavía tenemos muchas falencias a nivel de servicio, atención al cliente -sobre todo extranjero- y aún nos queda un largo camino por recorrer", analiza Celia.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.