Las parrillas sufren un bajón de hasta el 40% (pero el asado del domingo sigue firme)

Los incrementos que viene sufriendo la carne en estos últimos meses golpeó de manera tal a parrillas y restaurantes, que este sector ya registra hasta un 40% menos en sus ingresos, en algunos casos. “Para solventar las pérdidas tuvimos que agudizar el ingenio y salir a buscar los clientes que perdimos, por eso arrancamos con el delivery de carne cruda”, se sincera Beto Campagnoli, dueño de las dos parrillas El Paso, La Impronta y El Paso Nuevo (carnicería), locales que tuvieron una disminución en ventas de entre un 35% y 40%.
Desde El Patio, reconocen haber tenido que aumentar casi un 10% el costo de platos en base a carne de res, pero la ubicación de sus locales y su segmentación a un público más alto hicieron más llevadera la crisis. “Ahora la suba está estabilizada, pero nosotros no salimos a cambiar proveedores, preferimos conservar la calidad y a eso el cliente lo reconoce”, señala Alejandro Prieto, encargado de sucursales de Parrilla El Patio.
Por su parte Campagnoli trabaja en la apertura de su próximo local -pegadito a La Impronta-, que con el mismo nombre saldrá a captar un público al que no llega con sus cubiertos a $ 50 por persona. “La idea es abrir a principios del mes que viene y atraer a un segmento de gente que almuerza por entre $ 25 y $ 30”, dice.
¿Y el asadito del domingo? Tanto desde La Impronta como desde El Patio coinciden con que el domingo es el único día donde no se resiente la actividad: “en El Paso yo veo el mismo movimiento de siempre los domingos. Ese día no tenemos merma de clientes”, dice Campagnoli. Por su parte Prieto relata que “la gente no ha dejado de salir los domingos pero sí es cierto que se cuida, que consume menos”.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.