Gama sale a seducir a 85.000 cordobeses en el exterior

“Me convenciste, Adolfo... voy a comprar un departamento en Alto Villasol”, le dijo en broma y en serio Jorge Petrone (dueño de Gama) a Adolfo Bertoa, flamante gerente general de esa empresa que ayer explicó a la prensa por qué salen a ofrecer una alternativa de inversión inmobiliaria a los argentinos que viven en el exterior en este contexto de crisis financiera internacional.
Y si los 85.000 cordobeses que emigraron en los últimos 10 años tuvieran chances de escuchar la clara exposición de Bertoa, evaluarían la situación: las propiedades en España, Italia o EE.UU. seguramente son inalcanzables para la gran mayoría, pero sus ahorros (y el flujo de fondos de sus ingresos) muy probablemente les alcance para el “modelo Gama”: 20% de entrega hasta la posesión y luego hasta 180 cuotas mensuales que -en el caso de un depto de un dormitorio- arrancan en los 150 euros. Todo “sin intermediación de bancos ni terceros, comprando un inmueble concreto en alguno de los emprendimientos de Gama (pero fundamentalmente pensando en Alto Villasol), el mayor barrio privado en altura del interior del país)”, explican. La propuesta de venta suena muy interesante, ahora el desafío va a ser encontrar los canales de comunicación con los miles de cordobeses “desparramados” en el mundo.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.