En 4 años se duplicó el parque de ascensores en Córdoba

Es un producto que quizás usás todos los días, aunque difícilmente lo veas como un negocio. Pero los ascensores -esos habitáculos que te suben y bajan al depto o a la oficina- son el “core business” de Servas, una empresa argentina con sede y fábrica en Buenos Aires y que vende 1.200 asensores al año. “El 50% de nuestra venta es exportación a Venezuela, Uruguay, Chile, Miami, Panamá y estamos negociando contratos para entrar en México y Colombia”, comenta Hernán Nachman, gerente de ventas y operaciones del interior de Servas.
Según estimaciones, sólo en Córdoba existen hoy 8.000 ascensores “ aunque antes del boom del 2004 había unos 5.000”, estima Nachman. Un ascensor cuesta entre U$S 33.000 a U$S 60.000 según el tamaño del edificio y aunque Servas vende 100 unidades al año en nuestra ciudad sólo cubren el 25% del mercado. “Esperamos llegar a un tercio del mercado en Córdoba este año, aunque ya son varios los que piensan hacer un impasse hasta ver qué resuelve el gobierno en su disputa con el campo”, se lamenta Nachman.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.