El Taravella tiene 38% más de pasajeros que hace un año atrás (se viene otra ampliación)

A mediados de 2006, Aeropuertos Argentina 2000, administradora de la terminal Ambrosio Taravella (y la mayor parte de los aeropuertos del país) invirtió $ 50 millones para modernizar su estructura en Córdoba. Se duplicó la capacidad para recibir un tráfico anual de 2.4 millones de personas (antes era de 1,1 millón) y se llevó a 19.000 m2 la superficie total del aeropuerto (antes 9.500 m2), además de equiparlo con tecnología de última generación para brindar mayor seguridad y servicios a los usuarios.
Pero si te parece que el Taravella está un poco más chico ahora, es que cada vez lo usa más gente: el flujo de pasajeros en los 9 primeros meses del año fue de 1.026.000 personas, un 38% más que en igual período de 2009. Y ahora que Aerolíneas Argentinas anunció que sumará nuevos vuelos directos desde Córdoba a Salta, Bariloche, Iguazú, San Pablo y Río de Janeiro, nuestra ciudad se consolida como el hub aéreo más importante del interior desde donde -además- operan Lan (Santiago y Lima, además de Buenos Aires), Iberia (Madrid), Copa (Panamá), Pluna (Montevideo) y Sol, Andes y AeroChaco en vuelos de cabotaje.
Desde AA 2000 tomaron nota de la situación y apuran la concreción de la segunda etapa del plan de refuncionalización del aeropuerto, que incluye la reforma de la terminal vieja para transformarla en el nuevo preembarque internacional y de cabotaje, juntamente con los nuevos sectores de arribo internacional y de cabotaje.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.