El auto como commodity... ¡ya llegó a Barcelona!

Confieso que cuando le hice la nota a Felipe Aja Espil, con su pronóstico de que el auto se convertirá en un commodity y que la gente comprará movilidad (ver la nota aquí), pensé que exageraba una tendencia.
Pero a pocas semanas de esa charla, ahora el amigo Carlos Lopresti, desde Barcelona, me cuenta de Avancar Carsharing, un sistema para que uses un auto cuando te hace falta, de manera muy simple y sin sopresas en la facturación.
Por ahora funciona sólo en Barcelona y para hacer uso del servicio se debe pagar una fianza de 100 euros y escoger una cuota anual que va desde los 30 a los 80 euros, según el uso que tendrá el vehículo. A partir de ahí el usuario sólo tendrá que abonar los kilómetros realizados y las horas que haya utilizado el auto, ahorrando bastante dinero en mantenimiento de su propio coche, seguros, revisiones de ITV, reparaciones, impuestos y combustible.
La empresa tiene 33 lugares de estacionamiento en distintos sectores de la ciudad y hasta ahora cuenta con 2.200 clientes, estimándose que cada auto de carsharing sustituye a entre cinco y ocho vehículos particulares.
En Barcelona, entonces, el auto ya comercializa como un commodity y alguna gente ya compra movilidad, tal como me anticipó Aja Espil. Como dijo el Indio Solari: el futuro llegó, hace rato.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.