A Giacomino sólo le queda un camino hacia adelante

Por primera vez en muchos años, Rubén Daniele y el sindicato municipal están algo acorralados. Nadie les “tiró” la opinión pública en contra (como dice el secretario general del Souem) sino que ellos mismos fueron colmando el vaso hasta llegar a este punto.
“Sin saber el oficio y sin vocación” (como dice Serrat), Giacomino tuvo que hacer más tarde que temprano lo que ninguno de sus antecesores quiso, supo o pudo. Si cumple con lo que proclamó en su carta a los vecinos (“
Querida Córdoba, es ahora o nunca”), le estará haciendo un gran favor a la ciudad. Quizás se inmole políticamente en el camino. O quizás el ordenamiento de la burocracia municipal lo catapulte a otro plano entre los devaluados dirigentes políticos. El tiempo dirá.
Pero ese es el camino. (IB).

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.