En un contexto atravesado por la transformación digital, el avance del trabajo remoto y la necesidad de las empresas de ampliar mercados y optimizar procesos, el desarrollo de sitios web y aplicaciones digitales dejó de ser un valor agregado para convertirse en una condición básica de competitividad. Hoy, organizaciones de todos los tamaños requieren plataformas digitales que les permitan operar, vender y comunicarse de manera eficiente.
“Hoy la digitalización ya no es un plus, es una condición. Es lo mínimo que se le pide a cualquier empresa, independientemente de su tamaño o rubro”, planteó Sebastián Olmos.
El desarrollo como necesidad estratégica
Para Olmos, la digitalización ya no es opcional dentro de las organizaciones.
Desde tu experiencia: ¿Por qué el desarrollo web se volvió tan central para las empresas?
Sebastián Olmos (SO): Hoy todas las empresas necesitan algún tipo de desarrollo. Puede ser algo básico, como una página institucional, o desarrollos más complejos, como plataformas de trabajo, sistemas de gestión, e-commerce o aplicaciones web donde se desarrollan las operaciones diarias. Tener solo un local físico ya no alcanza: cuando una empresa se digitaliza, puede llegar a clientes de cualquier parte del país o del mundo.
En la actualidad, muchas organizaciones optan por desarrollos propios, mientras que otras tercerizan estos servicios a través de consultoras o empresas de software. Lo importante es entender que la digitalización permite trabajar de manera descentralizada, con equipos remotos, consultores o freelancers que pueden estar en cualquier lugar.
¿Cómo ves hoy al mercado cordobés en términos de madurez tecnológica?
SO: Es un mercado incipiente, que se está adaptando de a poco. Muchas pymes saben que necesitan digitalizar pero todavía no entienden bien cómo hacerlo. Aún así, año a año el crecimiento es sostenido y va a llegar un punto en el que el mercado va a explotar. Cuando eso pase, la demanda de desarrolladores va a ser altísima.
En ese escenario, el perfil más buscado por las empresas es el desarrollador full stack. Esta función combina dos roles: el front-end, que es lo que ve el usuario, y el back-end, que es donde se configura y administra la aplicación. Es un perfil mucho más completo y con mayores posibilidades de inserción laboral.
Tecnología, productividad y retorno de inversión
La incorporación de plataformas digitales impacta directamente en los resultados de las empresas. Según explicó Olmos, el uso de aplicaciones web y móviles permite mejorar la productividad, optimizar procesos y aumentar los niveles de conversión.
“El crecimiento que generan estas plataformas puede estar entre el 20 y el 30 por ciento. No todo es cliente nuevo: gran parte de ese crecimiento se da porque los usuarios pasan de la compra física a la digital”, detalló.
Además, señaló que las aplicaciones móviles generan mayores niveles de confianza y conversión que los sitios web tradicionales. “Los usuarios compran más desde aplicaciones móviles y el ticket promedio suele ser más alto, porque tienen tiempo para explorar, comparar y decidir”, manifestó.
Una crítica frecuente es que la tecnología avanza más rápido que las carreras: ¿Cómo se aborda esa tensión?
SO: Lo más importante es la integración de los contenidos. Un curso corto puede servir, pero no alcanza. La carrera permite entender cómo se conectan los lenguajes de programación con las bases de datos, las aplicaciones móviles y los sistemas web. Además, el plan de estudios se actualiza permanentemente para acompañar los cambios tecnológicos.
Actualmente ¿Qué perfil de desarrollador están pidiendo las empresas?
SO: Como decía, lo que más se busca es el desarrollador full stack. Hay muchos programadores que se especializan solo en front-end y, cuando salen a buscar trabajo, se encuentran con que las empresas piden algo más integral y por eso terminan incorporando conocimientos de back-end. En nuestro caso, desde el primer año, los estudiantes adquieren conocimientos en ambos temas, lo que les permite desarrollar páginas web funcionales, y a lo largo del trayecto formativo avanzan hacia proyectos más complejos.
La carrera integra lenguajes de programación, bases de datos, desarrollo de aplicaciones y creación de APIs, que son fundamentales para que las plataformas web y las aplicaciones móviles se comuniquen entre sí.
Salida laboral
Otro de los diferenciales de la carrera es la diversidad de opciones laborales que brinda. El académico repasó que los egresados pueden insertarse en empresas, trabajar como freelancers, desempeñarse en el ámbito docente o desarrollar su propio emprendimiento.
“El último tramo de la carrera incluye una materia de emprendedurismo, donde los estudiantes aprenden a crear su propio negocio, gestionar una marca y administrar recursos. Eso amplía muchísimo las posibilidades laborales”, puntualizó.
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