Fin de semana largo (atípico) y expectativas para la temporada

(Por Pablo Miranda) Hace algunos días la región recibió las primeras lluvias y eso trajo alivio luego de la sequía manifiesta en el semblante de ríos y lagos que recuperaron algo de su caudal habitual. Sin embargo, el fin de semana largo presenta algunos imponderables: actos de continuidad y cambios de gestión según corresponda en municipios y comunas, pronóstico de lluvias y la incertidumbre económica atravesada por la asunción al cargo de Presidente de la Nación de Javier Milei.

 

Todos esos condimentos condicionan de alguna manera el resultado ocupacional de plazas de alojamientos y el  movimiento económico del próximo fin de semana largo y último antes de Navidad. Pero la incertidumbre se prolonga de cara a la temporada completa, los nuevos intendentes y jefes comunales no saben a ciencia cierta con qué recursos se van a encontrar este fin de semana cuando asuman y los que continúan tendrán algunas otras certezas de lo que dispondrán en sus cajas pero la macroeconomía alcanza a todos.

Los destinos turísticos habituados a grandes gastos en artistas de renombre son los más condicionados, aquellos pueblos que a lo largo de los últimos años equilibraron sus gastos invirtiendo en la consolidación permanente de su producto turístico, son los que a priori estarán menos incómodos y tendrán como premio estar más tranquilos y con el destino sin mayores problemas.

Por necesidad, urgencia o por convicción se percibe que proliferan las apuestas a experiencias saludables, de contacto con la naturaleza, senderismo, avistajes, encuentros deportivos, etc. No es que no se requieran inversiones para ello, pero se gasta menos y a su vez movilizan gran cantidad de público y la presencia de acompañantes.

Es sabido que los contextos condicionan los modos de reproducción social, y en este caso los pueblos turísticos deberán tener mayor planificación para contener el gasto/inversión y mejores resultados a la hora de contar la cantidad de visitas. Lo que se haga determinará la dinámica económica que tendrán los pueblos de la región.

Capacidad instalada hay, lugares con interesantes apuestas gastronómicas y el entorno en el que se realizan también, fábricas de cervezas, viñedos, bodegas y vinos regionales, producciones artesanales, buena atención y paisajes el departamento de Calamuchita los tiene como para recuperar la senda de circuitos integrados potenciando el producto regional completo y no sólo atisbos individuales. La región Calamuchita tiene matices, y esa misma diversidad es su mayor diferencial. El emprendedorismo y el turismo en particular dependen de la capacidad de inventiva creativa y a su vez requiere de cuidada planificación y aplicación.

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