Viada apura inversión millonaria en Villa del Rosario (en un mes inicia obras por $ 56 M)

Muchos relacionan al almidón de maíz sólo con la tradicional marca Maizena. Sin embargo, sus usos son muchos más amplios: medicamentos, pinturas y fábricas de papel lo utilizan en su producción.
“Hay una alta demanda, tanto en el mercado interno como en el exterior, y en el país apenas hay tres fábricas. Por eso pensamos en esta planta para extraer almidón de maíz”, resume Raúl Viada, presidente de Molinos Viada, al ser consultado sobre el porqué que pensaron en este particular producto.
“De los $ 56 millones, alrededor de $ 6 millones corresponden a maquinaria importada. Ahora estamos un poco demorados porque no conseguimos el financiamiento para esa tecnología, pero creemos que pronto se destrabará”, explica a InfoNegocios y asegura que la millonaria inversión se pondrá en marcha en un mes, aproximadamente.
(Más detalles de la nueva fábrica y cómo marcha el negocio de los molinos harineros “chicos” en la nota completa).

Molinos Viada es una empresa relativamente nueva: se instaló en el parque industrial de esa ciudad cordobesa en la segunda mitad de los ‘90. Arrancó produciendo 40 toneladas diarias y hoy muele 150 toneladas, la mitad de su capacidad instalada.
“¿Cómo está el negocio de los molinos de trigo actualmente?”, preguntamos. “En el mercado interno, hoy la rentabilidad es razonable pero habrá problemas cuando se definan las paritarias de Camioneros. En el externo, en lo que va del año, no nos autorizan una ROE (permiso para exportar) en lo que va del año. Ese cupo lo están manejando los grandes molinos”, se queja el dueño de la firma.
Molinos Viada elabora harinas de trigo, harinas especiales, salvado de trigo, sémolas y alimentos balanceados para bovinos. Además de Córdoba, vende su producción en  Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Río Negro, Mendoza y Neuquén.

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.