Rosario está intentando algo más que promocionarse: está intentando reescribirse. Después de años en los que su imagen quedó asociada a la inseguridad, la ciudad encara una especie de “refundación” turística que mezcla obra pública, eventos y un cambio fuerte de relato. El concepto que sintetiza esa etapa es claro: “Rosario, un destino con aura”.
El punto de partida fue la recuperación de la paz social. “Los índices de violencia bajaron a niveles históricos y eso permitió reconstruir la confianza como destino turístico”, explicó la secretaria de Turismo, Alejandra Matheus.
Alejandra Matheus, Secretaria de Turismo y Deportes de Rosario.
Sobre esa base, Rosario diseñó un plan hacia 2030 que incluye más de 333 obras proyectadas. “Se inició un plan de obras muy ambicioso, no solo en infraestructura sino también en lo social, para recuperar el espacio público y que la gente vuelva a disfrutar la ciudad”, agregó.
El río como producto (y El Aura como branding urbano)
Si Córdoba tiene sierras, Rosario apuesta al Paraná. La ciudad decidió potenciar su costanera como eje turístico, con intervenciones como Costa Nueva, que reorganizan el frente ribereño como un gran paseo urbano.

En ese escenario aparece El Aura, una obra que condensa la estrategia: una estructura espejada que funciona como mirador y como experiencia interactiva. El visitante no solo observa, sino que se ve reflejado en la ciudad.
El mural que la rodea, “Río Arriba”, dirigido por Martín Ron, suma otra capa: un collage visual con símbolos rosarinos que refuerza identidad y storytelling urbano.
Otro boom de arenas y estadios
El diferencial fuerte aparece en la infraestructura: Córdoba no es la única con un boom de arenas y estadios, también los es Rosario, que de cara a los Juegos Suramericanos 2026 construye dos obras claves:
- El Arena Rosario, con inversión superior a $ 11.000 millones
- El estadio multipropósito del Parque Independencia, con inversión superior a $ 7.200 millones
“También avanzamos con infraestructura deportiva de cara a los Juegos Suramericanos, que va a dejar un legado muy importante para la ciudad”, señaló Matheus.
El objetivo es claro: generar capacidad para atraer recitales, congresos y competencias, ampliando la matriz turística.

En ese marco, Semana Santa funciona como test de esta nueva etapa, con agenda cultural, gastronomía y espacios públicos renovados en funcionamiento.
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