Alfajores Chammas y Cura Té Alma, dos productos cordobeses que conquistaron a Felipe y Letizia (el CILE dejará $ 44 M)

Florencia Moyano Carranza terminó la jornada de ayer agotada pero feliz: el almuerzo oficial de inauguración del Congreso Internacional de la Lengua Española salió”redondito” con la presencia de los reyes, el presidente, el gobernador y el intendente. En esta nota te contamos las anécdotas que dejó el almuerzo “real”.  

Chammas fue el producto local elegido para elogiar a los invitados especiales del Congreso de la Lengua Española.

Cuando los reyes de España, Felipe VI y Letizia, ingresaron a su habitación de Córdoba Sheraton Hotel se encontraron con algunos obsequios: un libro y alfajores (Chammas).

La reina quedó tan encantada con su “dulce regalo” que pidió a recepción que le indicarán a sus asistentes dónde comprarlos.  

Ese fue el primer gesto de Letizia hacia una marca cordobesa. Su intención es llevar de regalo alfajores Chammas a Juan Carlos I y la familia real. “Es un orgullo para nosotros y para Córdoba”, comentaron desde la marca.

En sus valijas la reina Letizia se llevará 8 cajas de los tradicionales alfajores bañados en azúcar.

Cura Té Alma ya tiene una anécdota con la realeza. Según contó su creadora, Belén Avico, sus productos están en la alacena de Máxima Zorreguieta. En esta oportunidad, las infusiones de la marca cordobesa fueron servidas en el almuerzo que se realizó en el Centro de Convenciones de Córdoba.

Con estas joyitas locales y el gran trabajo de la especialista en organización de eventos Florencia Moyano Carranza, y el catering de Claudia Ferrer, el almuerzo tuvo un perfecto final feliz.

Otra perlita...

Según nos contaron desde la organización, Letizia no solo quedó encantada con los alfajores sino que también pidió la receta de la humita que sirvieron de entrada.

Lo que el CILE dejará

Según informaron desde la Agencia Córdoba Turismo el encuentro dejará unos $ 44 millones.

Tu opinión enriquece este artículo:

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.