La hora de la razón: ¿quién recompone el diálogo?

En el medio del proceso de expansión económica más importante de los últimos tiempos, el gobierno nacional consiguió meterse y empantanarse en un conflicto cuya dinámica va de mal en peor.
Con la soberbia de Cristina, la levedad política de Martín Lousteau y los impresentables D´Elía y Moyano, es difícil encontrar en el gobierno una figura capaz de recomponer el diálogo.  Quizás sea la hora para que “el malo” Aníbal Fernández (que amenaza con despejar las rutas) deje paso a “el bueno” Alberto Fernández (que pide cordura y se despegó de D´Elía) y hoy mismo empiecen a desenredar esta madeja que el propio gobierno complicó torpemente.
Nada bueno hay al final de un camino con mayor confrontación.
 

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.