Hoy es el Día D de un conflicto que complica hasta el Día del Amigo

Cómo en los últimos 10 minutos de un partido decisivo, los dos equipos no se guardan nada. Movilizaron toda su tropa propia (y algunos “prestados”), encolumnaron a sus mejores representantes (y también a algunos “impresentables”) y ponen la pierna fuerte en cada cruce (hasta dicen que Cristina renunciaría si se cae hoy la ley que ratifica la resolución 125).
Y aunque habrá vida el jueves después de la votación del Senado, la puja distributiva entre el sector agropecuario y el gobierno pone muy mucho en juego en la pulseada de hoy. En lo simbólico quizás más que en lo real, porque una votación por “sí” o por “no” no cerrará en ningún sentido el conflicto abierto.
Como sea, entre los empresarios crece la sensación que “el año se empiojó definitivamente” y que habrá que revisar y ajustar los presupuestos de ventas y ser muy cautelosos en las proyecciones 2009 (para colmo, la crisis financiera internacional entró en un nuevo tobogán descendente).
“La mala onda va creciendo y hasta el Día del Amigo viene medio desinflado”, nos decía ayer un bolichero en la peatonal. 

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.