En un año, los bancos “cerraron las orejas” (y más)

Un año atrás, Daniel Llambías, director del Galicia, visitaba Córdoba y nos dejaba tres conceptos muy gráficos del momento que pasaba el sistema financiero. Crisis sub-prime y conflicto con el agro mediante, la cosa cambio. Bastante.
2007: "A los bancos nos sale plata de las orejas" (necesitan gente y empresas que tomen créditos).
2008: “Hubo un poco de salida de depósitos -sobre todo durante la segunda o tercera semana de mayo- y los bancos han tomado medidas más prudenciales para resguardar la liquidez”. (Cerraron las orejas, restringieron los descubiertos de las empresas y el crédito en general).
2007: "La mora está en los niveles más bajos de la historia argentina".
2008: “La mora ha subido un poquito, pero el incremento no llega al 1% en personas y menos en empresas; sigue siendo el más bajo de la historia” (pero es un indicador a monitorear y tener “cortito”).
2007: "Es un gran momento para tomar créditos en pesos a tasa fija: los gerentes financieros nos dicen que estamos regalando la plata".
2008: “Hoy no es tan así: la tasa ha subido y hoy está 10 puntos arriba de los valores del año pasado. Si no hay ningún inconveniente macroeconómico, sería lógico que bajen un poco”. 

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.