Doritos lo hizo: de a poco vuelven los lentos a Córdoba

“Por el tipo de público que tenemos (nostálgicos de 30 que añoran los `80), desde hace 2 meses empezamos a poner 4 ó 5 lentos al final de la noche”, comenta Nico Sánchez Sarmiento de Living Four. Y la gente de Cruz -por su parte- dice que es muy factible que empiecen a poner alguno de estos temas al final de la noche. “La gente ya empieza a pedirlos”.
Y todo gracias a Doritos, la marca de snacks que lanzó una convocatoria destinada a que vuelvan los temas lentos a las pistas de baile argentinas. Así fue como el pasado 13 de marzo el Planetario de Buenos Aires se convirtió en la bola de espejos más grande del país y más de 4 mil personas se juntaron para bailar con las manos en la cintura y los codos clavados abajo de las costillas.
Ahora, lo que parecía una “movida” publicitaria simpática, ingresó al “mundo real” modificando ciertas pautas culturales. Al menos por un rato…

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.