Consolidado en la noche cordobesa, Mumm va por el día (cómo una buena gestión derrotó a Chandon)

Cruz, Gala, Cayo Makenssy, María María, Estación Güemes, son sólo algunos de los boliches cordobeses que eligieron al champagne de Pernod Ricard -por caso, Cruz, tuvo sólo un año a Chandon y luego empezó a comercializar Mumm- y la posicionaron en Córdoba con el 70% del mercado nocturno. “Córdoba crece más que a nivel nacional; es una plaza donde el consumo de energizantes apoya a los espumantes y al vodka; los jóvenes tienden al consumo de champagne y tragos, lo que nos coloca en segundo puesto a nivel país”, cuenta Damián Sosa, ejecutivo de Pernod Ricard en Córdoba.
La marca comercializa mensualmente en nuestra plaza entre 2.000 y 2.500 cajas (unas 15.000 botellas) de Mumm, sólo en el canal “noche”, que incluye boliches y restaurantes como JB Good, Sushi Club, Itamae, San Honorato y Alcorta, entre otros.
¿Cómo están en góndola? “Tenemos un market share alto (los precios rondan los $ 51 y $ 57 la botella) pero nos cuesta un poquito más que en el segmento juvenil. Año contra año, crecimos un 30% en consumo, pero el cliente que va de los  45 a 50 años, nos cuesta”, se sincera.
Y consolidados en la noche cordobesa, Pernod se concentra ahora en acciones de día: en lo que queda del año y de cara al año que viene, la marca dirá presente en los torneos elitistas -aunque masivos-, más importantes del país, como el jockey y el gof.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.