Con capitales chino-argentinos, se suma otra marca de motos

“Con sueldos promedio de $1.500, ¿quién puede comprarse un auto? Nadie. Hoy todos se suben a la moto.” Ese el razonamiento de Walter Belotti, un contador devenido en importador de motos, que buscó un socio estratégico: Chan Lin Gao, accionista de una fábrica de ciclomotores china. Keller es la marca de este séptimo jugador del mercado local (ya existen Cerro, Kymco, Appia, Brava, Okinoi y la reciente Lancraf) que promete posicionarse entre los primeros en ventas por tres razones: precio (al público arrancan desde $ 3.500), calidad y cantidad de modelos.
“Tenemos 18 modelos homologados”, explica el socio del empresario chino también dueño de Las Tinajas. Y en la faz comercial, apuestan a un modelo novedoso para el rubro: además de distribuirlas en una red de agencias multimarca, van a venderlas a través de un call center.
Esta nueva empresa, ubicada en el mismo lugar donde funcionaba Rigazzio, comenzará a ensamblar motos nacionales (con insumos chinos) en un mes. “Según la Cámara Argentina de la Motocicleta se van a vender 800.000 unidades este año y nosotros pretendemos colocar 20.000 y el año que viene empezar a abastecer al Mercosur”, remata Belotti.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.