Barranquitas: de paseo de compras a shopping de outlets

Desde sus comienzos, Barranquitas fue una propuesta comercial “jugada” por sus múltiples espacios a cielo abierto y sin refrigeración (ni en invierno ni en verano) cosa que, parece, no logró conquistar al público cordobés.
Así las cosas, las ventas fueron disminuyendo a tal punto que para evitar la migración de las marcas, desde la administración del mall encontraron la vuelta de transformar una debilidad en una fortaleza: transformar el espacio en un shopping de outlets.
Aunque todavía no salieron a comunicarlo oficialmente, ya funcionan como locales de ofertas, saldos y segunda selección marcas como Ricky Sarkany, Fiorucci, Paula Cahen D’Anvers, Sólido, Af, Montesco (Bowen o Fiume que se mantienen en el formato tradicional, por ahora).
“Muchas marcas fabrican para outlet y es todo un mercado, como en la calle Santa Fe de Buenos Aires. Esta decisión me parece acertada porque nosotros ofrecemos un outlet de discontínuos y no de fallas y a la gente le gusta comprar las primeras marcas y gastar poco”, asegura Gabriela Yenarópulos, locataria de los locales Ossira, Ayres y otras marcas en el “nuevo” Barranquitas. 

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.