Algunos ya se animan a llevar su propio vino al restaurante

Es una tendencia que se está poniendo de moda en Buenos Aires y que en algunos restaurantes de Córdoba ya se ha visto: vos llevás el vino y te cobran el servicio de “descorche”. Suena interesante, pero ¡atenti! que hay dos reglas básicas: que el vino elegido no se encuentre en la carta del lugar y convidar una copa al dueño del lugar, si se trata de un vino especial, de edición limitada o cosecha propia. José Picolotti, de San Honorato, nos contó que un cliente invitó a cenar a sus familiares estadounidenses y llevaron su propio vino californiano. “El descorche lo cobramos $10 -cuenta y aclara-: ojo, no es para ratonear, no se puede caer con cualquier vino”.
Más sincero, Gustavo Medaglia piensa que esta movida “es un snobismo pelotudo” y no cree que la tendencia “prenda” en Córdoba. “Yo sólo lo entiendo en casos como el de (Jaime) Garbarsky, al que le gusta beber “Finca del Retiro”, vinos de su propia cosecha. Si tuviera que cobrar el descorche no sería menos de $15”, dice el creador de Villa Agur.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.