Hay "Luna Nueva" en Selina (un programa que recompensa a sus viajeros)

La compañía hotelera lanzó recientemente un programa de fidelización denominado "Luna Nueva", con el que la comunidad de viajeros podrá acumular puntos para luego intercambiarlos por alojamiento, y además recompensará acciones de voluntariado que los participantes realicen en la comunidad.

Este nuevo programa de Selina se trata del primero en su tipo para América Latina, y tiene como principal objetivo fidelizar a los viajeros que pasan por sus diferentes sedes distribuidas alrededor del mundo. Además "Luna Nueva" busca otorgar un beneficio a las comunidades donde están asentados los hoteles Selina.

Quienes se adhieran al programa sumarán puntos denominados "tokens" en cada reserva que se realice a través de la app o al participar de acciones que apoyen a la cultura, el medio ambiente y la economía local. 

Los interesados deben inscribirse a través de la app de Selina (opción disponible para Android y iOS), y por cada dólar que paguen por el alojamiento recibirán a cambio 10 tokens, que se acumularán y podrán ser cambiados por estadías sin costo en cualquier Selina del mundo. Participando de acciones de impacto, que consisten en actividades de responsabilidad social como limpieza de playas, clases a niños de la comunidad, entre otras, también se podrán sumar "tokens".

Miembros de Luna Nueva también disfrutarán de beneficios extras como bebidas de bienvenida, actividades de wellness gratuitas, descuentos en tiendas de retail de Selina, acceso a la biblioteca, entre otros.

“Se trata de un programa con el cual queremos reconocer a nuestros huéspedes por quedarse, jugar, surfear, trabajar, nadar, explorar, bailar y soñar con nosotros. Vamos a incentivarlos a través del apoyo a la comunidad, que es parte de la misión de Selina y acorde a los valores de autenticidad, impacto, integridad y bienestar de nuestra empresa”, mencionó Rafael Museri, CEO de Selina.

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.