La exitosa alianza Renault-Nissan cumple 10 años. Las claves de su éxito.

La foto principal muestra a Carlos Ghosn, el Nº 1 del consorcio Renault-Nissan, tal vez desconocido para muchos. Su apodo “the cost killer” hace honor al respeto (¿miedo?) que genera en el ambiente del automóvil.
Tras su paso exitoso por Michelin, Renault lo convocó en 1999 para hacerse cargo de la “bomba de tiempo” Nissan que acababa de comprar. Ese año las pérdidas eran de 6300 millones de euros.
En sólo 3 años de su gestión, la empresa dio ganancias por 3420 millones de euros.
¿Hace falta más biografía?
Obviamente luego fue convocado para asumir la presidencia de todo el consorcio.
Algunos resultados de estos 10 años de la alianza
Las ventas del grupo pasaron de 4,989,709 unidades en 1999 a poco más de 6,000,000 en 2008.
La rentabilidad operativa se multiplicó x 5 en Renault y x 8 en Nissan.
Nissan pasó del 10º lugar en el contexto mundial al 5º, y Renault del 11º al 6º.
Comparten plataformas (Nissan Tiida y Renault Clío III, Renault Megane y Nissan Qashqai)
Combinan motorizaciones (1.5 dCI de Renault en el Nissan Qashqai y el 3.5 nafta de Nissan en el nuevo Laguna)
Comparten plantas fabriles (Renault fabrica Nissan en Brasil y la japonesa produce Renault en México)
La historia de alianzas en la industria automotriz no conoce de frecuentes éxitos, sin embargo Renault-Nissan ha demostrado que la sinergia de grupo ha funcionado a la perfección, manteniendo la identidad de cada marca, lo que es de vital importancia.
Felicitaciones al grupo en este aniversario.

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