Rafael Campagna y Emilio Caliri eran cadetes de la Fuerza Aérea en 2006 cuando armaron su primer dron casi por obsesión. A los dos los atravesaba lo mismo: pasión por el vuelo, aeromodelismo desde chicos y una fuerte base electrónica y aeronáutica. Presentaron ese primer desarrollo dentro de la fuerza y, aunque después cada uno siguió su carrera (uno como piloto de caza y el otro desde la ingeniería técnica), la idea quedó flotando.
Hasta que en 2015 decidieron que la pasión no podía quedarse en hobby: arrancaron enseñando a volar drones cuando el mercado todavía era chico y la regulación estaba “en construcción permanente”. Y en paralelo, hacían relevamientos para constructoras y trabajos audiovisuales.
Pero rápido entendieron algo clave: el negocio no estaba en la toma aérea estética: el 2 de febrero de 2022 nació formalmente Vantac, incorporando además, a Andrés Robles en el tridente de founders. Desde entonces, la empresa empezó a jugar en otro nivel.
De la valijita a los 170 kilos
Hoy trabajan con drones que entran en una mochila y con otros que necesitan grúa para moverse y pueden llegar a 170 kilos. También operan aeronaves no tripuladas de alas fijas que despegan como avioncitos y tienen mucha más autonomía.
“Un dron es 80% electrónica y 20% vuelo. Un avión es al revés. Nosotros manejamos las dos cosas”, explica Rafael. Y eso en este negocio no es un detalle: es una ventaja competitiva.
Las cuatro patas del negocio
Si hay que esquematizar, Vantac juega fuerte en cuatro frentes:
1- Consultoría integral: fuerzas armadas, fuerzas de seguridad, empresas privadas o instituciones que no saben qué comprar, cómo implementarlo o cómo capacitarse. Vantac arma el mapa completo.
2- I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación): si el mercado no lo tiene, lo desarrollan. Si el software viene “enlatado”, lo reprograman. Si hay que integrar capas de seguridad propias, se hace. En un mundo donde el 90% de los drones comerciales son de DJI (China), muchas organizaciones buscan soluciones con mayor control o personalización. Ahí entra el desarrollo propio.
3- Defensa y Seguridad: es uno de los segmentos más potentes. Desde monitoreo hasta operaciones complejas con cajas automáticas (como las DJI Dock 3), muy demandadas hoy por oil & gas y empresas energéticas.
4- Inspecciones y relevamiento aéreo: fotogrametría, levantamientos 3D, catastro, caminos, inspección de turbinas eólicas, minería, Vaca Muerta. Lo que implique sensores y datos desde el aire.
El verdadero negocio: el soporte
En Argentina no existe un arancel estándar para este tipo de servicios. No hay lista oficial de precios. Cada empresa pone su número según estructura, experiencia y capacidad técnica.
Un diagnóstico puede costar lo mismo que revisar una notebook. Un relevamiento puede valer mil dólares o multiplicarse varias veces si exige precisión milimétrica, vuelos a baja altura, procesamiento intensivo y logística en zonas complejas. No es lo mismo operar en Córdoba Capital que movilizar un equipo completo a Vaca Muerta.
La empresa trabaja con clientes en Córdoba, en distintas provincias y también en Uruguay, Paraguay, Chile, República Dominicana, Brasil, Perú, Guatemala, El Salvador y Francia.
Lo que viene: fabricar sus propios aviones no tripulados
Vantac está trabajando junto a una fábrica de aviones en el desarrollo de aeronaves no tripuladas de alas fijas propias, con mayor autonomía y aplicaciones estratégicas. La etapa conceptual está avanzada y el objetivo es empezar a materializarlo el próximo año.
En paralelo, buscan habilitar formalmente su taller como uno de los talleres aeronáuticos certificados del país para drones, lo que los posicionaría en un escalón más alto dentro del ecosistema.
La licitación que puso a Vantac en el foco mediático
Entre enero y febrero de 2026, Vantac se vio en el centro de la atención pública por su participación en una licitación de entre 6,8 y 7,2 millones de dólares para la compra de 15 drones de alta tecnología destinados a la Policía de Córdoba y al Plan de Manejo del Fuego.
La empresa conformó, junto a Winoil SA, una Unión Transitoria de Empresas (UTE) para presentarse al proceso, lo que generó debate sobre la adjudicación y la competencia en el sector. Desde sus redes sociales, Vantac buscó aclarar su rol y compartir su versión de los hechos, explicando los alcances del proyecto y la tecnología que aportan los equipos.
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