¿De Loredo hace milagros? Arsat pasó de perder $ 250 millones a ganar 80 (y sin aportes extra)

Como me lo cuentan, te lo cuento: la gestión del cordobés Rodrigo de Loredo afirma que Arsat “requería aportes del Tesoro Nacional promedio anual de $4.500 millones y, aún así, cerró el año 2015 con un déficit de $250 millones. Durante 2016, prácticamente no recibimos aportes del Tesoro Nacional y cerramos con un resultado positivo de 80 millones de pesos”. ¿Cómo hizo?

La clave parece estar en los 394 contratos comerciales con cooperativas y pymes y un producto “estrella”: el servicio de tránsito IP a 18 dólares el mega mayorista, que conecta a los argentinos, sobre todo los que habitan en localidades más remotas, a través de la extensa red de fibra óptica de más de 33 mil kilómetros que Arsat despliega a lo largo del territorio nacional, explican.

Según el equipo de De Loredo, la llegada del Plan Federal de Internet con su tarifa plana está logrando desmoronar el precio del mega mayorista en un 50% promedio en las localidades por donde pasa el tendido de Arsat.

Al respecto, el presidente de Arsat Rodrigo de Loredo expresó: “Estos logros comerciales nos permiten cumplir el objetivo público de llevar internet veloz a más de 1.300 localidades de todo el país con el objetivo de disminuir la brecha digital y a la par obtener una gestión eficiente y superavitaria".

"Las ventas alcanzadas por la gestión comercial posicionan a Arsat como una de las pocas empresas estatales que no recibe fondos del tesoro para sustentar sus gastos corrientes y cumplir sus metas públicas", agregó.

“Administrar de forma responsable los recursos públicos es un imperativo moral que procuramos lograr maximizando nuestra eficiencia comercializadora, posicionando a la empresa en nuestro país y en el mundo y contratando con transparencia y austeridad”, concluyó.

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.